martes, 20 de octubre de 2009

Sorpresas

Me gustaría que las puertas del ascensor se cierren y me beses sin preguntarme. Recibir una carta de un lugar lejano. Que aparezcas en un sueño y tengamos una conversación por horas, sentados en la oscuridad de la neblina. Que la Gaceta Oficial publique que las restricciones son delito. Que la cabeza deje de estar tan nublada y de repente, todas las preguntas tengan una respuesta obvia. Que los minutos de felicidad se congelen y la vida ocurra. Romper con la frialdad entre nosotros y que los funerales no sean los que nos unan para decirnos que nos queremos. Que la felicidad no sean recuerdos. Que me mires y te des cuenta que tengo esa clase de belleza que pasa de la primera impresión. Que no asumas y seas capaz de dar una segunda oportunidad sin juzgar. Que me abraces por la espalda mientras duermo. Dejar de sentir abandono por el exceso de vacíos y que un día de estos te sorprendas pensando en mí.

2 comentarios:

Jesus Alejandro Sanchez dijo...

Increíble lo que puede uno conseguir vagando por la inmensidad de Internet. Apoyo tu moción, y que la espontaneidad comience a reinar entre todos nosotros. Que la sensibilidad deje de ser algo vergonzoso, que podamos abrazarnos siendo amigos o novios o amantes o familia sin que signifique debilidad ante los ojos del mundo.

Un fuerte abrazo!

P.D.: Te invito a visitar De decires y pensares a que pases un rato agradable.

rosarito dijo...

leerte en esta entrada de tu blog fue la mejor de las sorpresas puesto que casi siempre suelo querer sorprenderme con las cosas que tu citas.

Si no ocurre el que nos sorprendan con cosas bellas, sorprendamos a los demás con lo bellos (internamente) que podemos ser!