jueves, 19 de noviembre de 2009

La vida ocurre

Llevar un cuerpo a cuestas implica una responsabilidad de la que no podemos deshacernos. Cada cosa que hacemos o dejamos de hacer trae consigo consecuencias inmediatas y a largo plazo, que repercuten en lo que somos.
Y sin embargo, los hechos más importantes de nuestra existencia, "suceden" sin que podamos hacer nada al respecto.
Es en esos momentos cuando debemos tomar el control del espacio que habitamos y reaccionar, decidir, actuar, no dejar que la vida nos lleve por delante ni caer en mortificaciones que nos quiten el sueño.

2 comentarios:

Jesus Alejandro Sanchez dijo...

Todas las personas y situaciones de tu vida están allí por tú las has convocado... De ti depende lo que resuelvs hacer con ellas...
(Ilusiones - Richard Bach)

Siempre tenemos la postetad de decidir hacer algo frente a cada situación... Lo único que se interpone entre nosotros y la decisión son nuestros propios miedos... Si los superamos, todo se vuelve más sencillo...

Excelente reflección, Ana.

Taty Cascada dijo...

Llevar un cuerpo a cuestas con sus sueños, perturbaciones, silencios, palabras , temores, ausencias, gemidos, llantos...y de pronto ese cuerpo olvidado por nuestra manos, se ofende y se enferma...Entonces, nos acordamos que debemos amarlo,por encima de nuestra dejadez.
Un abrazo para ti desde Santiago de Chile, interesante Blog.

http://secuenciasdelalma.blogspot.com/