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miércoles, 26 de marzo de 2014

Todavía estoy aquí

No tengo rumbo, estoy ansiosa.
Aprisionada y con ganas de inexistir.
Más un sentir, que un pensar,
que hace del cuerpo pequeño
para retenerme.

Hay una razón, siempre la hay.
Pero ya sabes como soy,
la oculto, me oculto,
incluso cuando llegan días como hoy,
que me desmorono.

Y esa es la razón.
Yo, y mis miedos de mi.

Me detengo un momento para calmar la respiración.
Veo las hojas amarillas caídas sobre el suelo.
Mis ojos corridos en el reflejo del vidrio.
Soy un desastre compactado.

Hasta que el aire comienza a llenarme
poco a poco los pulmones.
Vuelo
y empiezo a desvanecerme.

Alienándome, como si esto nunca hubiese sucedido.
Menos el sentir que se aplana.
Y lo etéreo que es todo:
Los árboles, las hojas, el pavimento,
mis brazos cruzados apoyando mi cabeza, el aire
y tú.

No me sueltes.
Por favor, no me sueltes.
Todavía estoy aquí...
tratando de mantenerme despierta.

Lo que está mal conmigo es bueno, para lo que está mal contigo. Quizás debiéramos permanecer juntos. 

domingo, 21 de abril de 2013

Sobre nada

La sensación de hastío
se adueña de mi cuerpo.

Hace un calor espantoso.
Desperté de la siesta
por las moscas que trinchaban mis brazos,
y la ropa que se adhiere
sin formar parte de mi.

Debería leer algo de Wilde, como sugeriste,
pero las letras me arden en los ojos.
Mi mente está entumecida.
Nada entra, nada se absorbe.
Ni siquiera el agua en mi garganta seca.

Pienso en nuestra conversación sobre la crisis de los treinta.
En los filtros que he perdido al hablar.
El por qué de las cosas.
La pregunta: para qué estamos aquí
y la persistencia de la memoria.

No tengo ganas de limpiar el polvo,
de recoger el caos
ni de recogerme de él.

No estoy segura de mis prosas.

Hoy escribo sobre nada.
Mañana habré de despertar.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Percepción

Si pudiera desprenderme de la cobardía
¿qué sería del día sin la sombra?
Si confiara en la percepción
de mis propios ojos
¿Podría recuperar la fe?
De que este pensamiento
monotemático,
pase a ser un hecho consumado
y no la autoflagelación,
por lo que no hice,
ni por lo que estropeé.
(Cruzando las luces que me dicen,
que tú lo sientes también).



jueves, 4 de octubre de 2012

Lanzando letras al aire

Si pudiera extraer
lo más profundo de tu ser.
Ver a través de la materia,
los pensamientos que me escondes.
Tener muchas más certezas
y menos difusiones.

Si supiera a dónde llevar mis letras
más allá de la confusión,
que nos aleja.

O decidiera aceptar la cobardía,
y resignarme ante mi propia impotencia,
de ser dueña solamente de mis actos,
y no de lo que de el resto quisiera.

Qué difícil es extraer la esencia de las cosas.
Y qué fácil malinterpretar los silencios.
Crear conflictos tendenciosos.
Complicarse con las suposiciones.

Y algo pasa conmigo,
que sólo escribo para sobrevivir.
Y a veces callo, con la misma idea.

Sin dejar de hacerme la pregunta:
¿Qué pasó con nosotros?

Con todos esos nosotros.
Que alguna vez fueron
y luego...ya no.

lunes, 2 de julio de 2012

Olvidarnos

Podemos olvidarnos
de nosotros.
Conformarnos con el leve
roce de las manos,
que se cruzan por accidente.

Extrañarnos ante
la pregunta
de si alguna vez existimos.

O hacer lo que
nunca harías:
Venir,
para apagar la lluvia y
encender la noche
mientras todos duermen.

Aunque pedir eso,
Sería creer en
las mentiras.

lunes, 9 de abril de 2012

No olvides

No olvides.
Cuando caigas
en la más profunda tristeza,
por favor no olvides.

Esas noches que rezabas,
con lo poco que te quedaba de fe,
y le pedías a Dios
que el miedo de reabrir las heridas
fuera más fuerte
que el miedo a la soledad.

Para que nunca más quisieras
volver.

No olvides tu propio cuerpo
tembloroso
por las mañanas
cuando caías en cuenta
de la realidad.

Los nervios, la angustia
y la rabia.

Las noches en vela entreteniéndote con
historias de personas
que estaban,
incluso peor que tú,
sólo para anestesiarte un poco
durante los insomnios.

Recuerda quien eras antes del tumulto
y los enredos.
La seguridad con que solías
levantar tus pies.
Que nunca es tarde para
mantenerse vivo.

A pesar de que ahora sólo seas un fantasma.

Jamás olvides aquella noche cuando
despertaste del delirio,
tras el espanto de ver
tu propio reflejo,
frente al espejo,
destruido.

martes, 20 de marzo de 2012

Ya no queda ni la rabia

Ya no queda ni la rabia.
Cuando Dios decide ponernos la
verdad frente a la cara.

Cuando el dolor es una alerta
que nos llama para despertarnos.

Cuando la incredulidad
nubla,
lo que la cabeza no entiende,
y el pecho queda vacío
y no se derraman
los párpados.

Cuando se sobrepasan los límites,
y la dignidad,
no es otra cosa,
que un hoyo negro
en el estómago.

Cuando prefiero
que no regreses.
Otra vez.

lunes, 19 de marzo de 2012

No has aprendido nada

No has aprendido nada.
No sabes que vale más el silencio pulcro
que mil te amos tirados al aire,
como plumas sueltas.
Aún no has comprendido que el orgullo
quema,
y es capaz de destruirnos
mutuamente.
Que la falta de piedad es inhumana,
y es mosca muerta.
Que trato de vivir sin prisas
y son un juego cínico nuestros tiempos
desincronizados.
Que eres dueño de los insomnios.
y podrías levantar mis huesos,
si así lo quisieras,
pero sólo vuelves cuando no te queda nada.
No has aprendido que las deslealtades
se pagan caras,
Que es de cobardes retirarse
sin mostrar la cara.
Que eres el remedio y la enfermedad.
Pero yo me quedo conmigo.